viernes, 16 de mayo de 2014

El Morro de Toix

El Morro de Toix es la terminación en el mar de la Sierra de Bernia. Está situada entre las poblaciones de Altea y Calpe y corresponde al plano de una falla que forma parte de un conjunto de fracturas que rompen la Sierra de Bernia en su parte oriental. 


Con cerca de 300 metros de altura, la Sierra del Morro de Toix es utilizada para multitud de deportes. Podemos practicar el buceo más impresionante, donde se puede bucear por cuevas y observar las entrañas de la sierra. Se puede practicar el parapente desde la salida que hay en la parte alta y disfrutar de unas magníficas vistas de Benidorm, Altea, Calpe y Moraira. Y también podemos escalar en las verticales paredes de más de 100 metros de altura sobre el mar.


A través de la urbanicación Maryvilla podemos acceder a los miradores que nos presentan vistas espectaculares de Calpe, Moraira, Cumbre del Sol o incluso, la isla de Ibiza.


Desde el mirador tenemos unas vistas espectaculares de Calpe. Podemos ver el puerto blanco, las salinas de Calpe y, cómo no, el Penyon d'Ifach. 


Si seguimos el camino nos vamos a la parte sur del Morro, que nos da unas vistas fabulosas de la Sierra Helada, el Albir y Altea. También se puede ver Alicante y los rascacielos de Benidorm. La olla de Altea, el puerto Campomanes y, muy cerca de donde estamos, la punta Mascarat rodeada de urbanizaciones.


Y hablando de montañas, desde lo alto de Toix, en la parte sur podemos ver, a parte de la Sierra Helada, el Cabeçó d'Or, el Puig Campana, Ponoig, Aitana, y, cómo no, la Sierra de Bérnia, que prácticamente parece ser continuación del camino que estamos andando encima del Morro de Toix. 


Desde la parte del mirador podemos ver, a parte del Penyon d'Ifach, El Cap d'Or de Moraira, el alto de la Llorensa, el Montgó a lo lejos, y, mucho más cerca, la Sierra de Olta y su ermita casi junto a Toix.

Al pasar el morro de Toix encontramos los impresionantes acantilados del Mascarat en los que aún se pueden observar las pequeñas casetas y escalas de cuerda que, antaño, utilizaban los pescadores locales en la tradicional arte de pesca als penyasegats. La pesquera de acantilado básicamente consiste en la instalación sobre un peñasco de unas estructurasde madera, hierro, cañas y cuerdas, que terminan en un cañizo que, por medio de una polea sube y baja, haciendo el papel de plataforma donde se coloca una persona para pescar. Para su emplazamiento se aprovecha la existencia de alguna cueva o gruta donde refugiarse el pescador,guardar los utensilios de pesca y en el peor de los casos (cuando no hay pesca) descansar unas horas.


La singularidad y diversidad de sus fondos la convierten en obligada visita para cualquier buceador interesado en el estudio ecológico del Mediterráneo. 

Con sus fondos rocosos compuestos por grandes bloques procedentes de antiguos desprendimientos de la gran pared de Mascarat, oculta un ecosistema sorprendente, lleno de pequeñas cuevas, vertiginosas paredes, Doradas, Dentones, falsos abadejos y en el que podemos encontrar a partir de los 20-25 m. formaciones coralígenas.

El predominio de la Pradera de Poseidonea convierte las aguas de la Bahía en reserva natural de nutrientes y oxígeno para los más diversos habitantes submarinos. 

Toda la Pared del Mascarat, con sus 5 puntos de inmersión registrados, está repleta de cuevas submarinas y oquedades, son abundantes las Corvinas, Cigarrones, Pulpos, Meros, etc. La riqueza de sus paredes la convierten en un verdadero tapiz de fauna y flora submarina.

Observa en este vídeo la riqueza de los fondos de Toix y su maravilloso ecosistema submarino.


Fuentes: