lunes, 24 de febrero de 2014

Consecuencias mundiales de la sobrepesca.

La sobrepesca es un problema mundial con muchas implicaciones sociales, económicas y ambientales graves. Todos los días, miles de millones de personas alrededor del mundo dependen del pescado y el marisco como fuente directa de la nutrición y un medio de ingresos. Ahora, más que nunca, nuestros océanos están bajo presión para cumplir con las necesidades de una población en aumento en los países en desarrollo y un creciente apetito de pescado y mariscos en los países desarrollados.



Los avances en los equipos y los métodos de pesca son cada vez más avanzados y grandes buques de pesca han hecho posible que las operaciones de pesca comercial para capturar más peces, más lejos de casa, son mayores que nunca antes. Este acceso está ejerciendo una creciente presión sobre las poblaciones de peces y también tiene un efecto sobre la capacidad de las operaciones de pesca de menor escala para ganarse la vida con la pesca. La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada es también un principal contribuyente a la disminución de las poblaciones de peces y la destrucción del hábitat marino.



Las consecuencias mundiales de la pesca excesiva han sido objeto de mucho escrutinio en los últimos años por los científicos, economistas y responsables políticos y esta importante labor continúa. Aunque hay mucho más que aprender acerca de los efectos a largo plazo de la pesca excesiva, hay amplia evidencia para apoyar la adopción de un enfoque de precaución y para asegurar que los ecosistemas enteros, y no sólo a las poblaciones de peces individuales

La sobrepesca se refiere a: Una tasa o nivel de pesca que no es sostenible, es decir, que dificulta la reconstrucción o recuperación de una población de peces.

Efectos Ambientales 


También hay cada vez más pruebas de que el aumento del volumen de la actividad pesquera a nivel mundial está teniendo un efecto muy grave en la salud de los océanos como un todo. Cuando están sobreexplotados especies de valor comercial, otras especies y hábitat que comparten el mismo ecosistema se ven afectados.


Por ejemplo, estudios recientes sugieren que la sobrepesca de las grandes especies de tiburones ha tenido un efecto dominó en la cadena alimentaria del tiburón, el aumento del número de especies cazado como los rayos, que son presas habituales para los grandes tiburones, que se traducen en disminución de las poblaciones de peces más pequeños y mariscos favorecidos por estas especies.

Además de la recolección de grandes cantidades de pescado y marisco a la venta y las operaciones de pesca de gran escala atrapan y matan a menudo involuntariamente la vida marina no directo, incluidos los juveniles, los corales y otros organismos alimentan en el fondo, tiburones, ballenas, tortugas marinas y aves. Matar a estas especies no deseadas puede tener efectos significativos en los ecosistemas marinos.

Sobre la base de la nueva información sobre la dinámica de los ecosistemas marinos, más y más países y las organizaciones regionales de ordenación pesquera están adoptando un enfoque basado en el ecosistema para la gestión de las poblaciones de peces.