lunes, 26 de mayo de 2014

Buceo en Pecios: El Naranjito.

Dentro de nuestro litoral, abundante en naufragios, las costas murcianas reunen una gran cantidad de ellos, y la zona del cabo de palos e islas hormigas en especial, es sede de alguno de los pecios mas famosos de nuestras costas, entre ellos, el Nadir conocido como Naranjito.



La zona de islas hormigas, reserva natural que alberga una grandísisma cantidad de vida, y zona de buceo por ello muy apreciada por los buceadores, forma parte de una pequeña cadena montañosa submarina de la cual las islas son la parte visible. Esta cadena de bajos y montañas submarinas se extiende justo en medio de la ruta costera entre el mediterraneo y el atlántico, por lo que ha sido causa y testigo de numerosos naufrágios. Causa, debido a que numerosos buques han chocado contra estos bajíos embarrancando sus buques y hundiéndolos sin remedio, como el Sirio o el Isla Gomera, y testigos debido a que en ambas guerras mundiales, los submarinos alemanes, conscientes de la orografía de la zona, han aprovechado la orografía de la zona para dar caza a buques mercantes aliados, como el Thordisa o el Stanfield, intentado cortar sus vitales líneas de suministros marítimos.


La historia del “Naranjito”
En 1918 la empresa Echeverrieta y Larrinaga botan el “Nadir”, un carguero  a vapor de unos 50 metros de eslora y 665 toneladas de carga en los astilleros de Cádiz, primero de una serie de navíos de carga de una serie denominada “IR”, y que fueron construidos sin tener comprador. El fín de la primera guerra mundial hace que los costes de los fletes caigan y que pronto empiecen a sobrar barcos mercantes de todo tipo. 

El Nadir es ofrecido al naviero gaditano Martinez Pinillos por un precio cercano al millón de pesetas de la época, al cual le parece excesivo en la coyuntura en la que se encuentran y declina la adquisición, como algunos armadores más.  El Nadir no encuentra comprador, y es armado finalmente por el propio astillero para el transporte de material de construcción desde  Inglaterra  durante unos años.

En 1926 toda la serie IR (el Nadir y sus gemelos Amir, Gadir, Menhir y Ophir) es adquirida por la compañía Maskor, filial del recién creado monopolio CAMPSA, y reconvertidos para el transporte de petróleo, siendo cambiado además el nombre del Nadir, pasándose a llamar desde entonces Magurio. En 1935 adquiere su nombre definitivo, el Isla de Gomera, tras ser nuevamente vendido, esta vez al armador Padrón Saavedra, que lo destina al transporte de cabotaje, transportando diversas mercancias por la costa española durante años hasta su hundimento en 1943.

El Hundimiento del Naranjito
La noche del 13 al 14 de abril de 1943, mientras realizaba la travesía Cartagena – Barcelona, con una mar muy rizada y bastante bruma,  el Isla Gomera naufraga debido a una vía de agua en la amura de babor del casco, hundiendose rápidamente.

Según declaró su capitán, “el barco dio un movimiento brusco de escora. Inmediatamente empezó a hundirse de proa y, hallándome en el puente con el timonel Valentín L.G., solo me dio tiempo para coger un salvavidas. Me eché al agua para cuando el barco ya estaba del puente para proa hundido. Desapareció en menos de un minuto. Quedé en el agua agarrado a cajas de naranjas que flotaban, oyendo la voz de varios tripulantes que flotaban asidos a más cajas. Permanecimos a la deriva hasta que, ya de día, una embarcación de pesca nos recogió conduciéndonos a Cabo de Palos, donde fuimos atendidos y asistidos por las Autoridades de Costa”.

El barco salió de Cartagena rumbo a Barcelona transportando un cargamento de naranjas y ya ligeramente escorado según testigos. La mar picada provocó un desplazamiento de la carga que hizo chocar y darse la vuelta al barco, hundiendolo rápidamente a menos de una milla del puerto del cabo de Palos, quedando solo a flote los restos  del sobrepuente de madera y la carga de naranjas. Uno de los marineros pudo superar la frialadad de las aguas y llegar nadando hasta la ensenada del puerto, totálmente desierto. Se encaminó hacia el Faro y allí pudo dar por fín aviso al farero del hundimiento, mientras sus compañeros   permanecían en el agua aferrados a la tablazón de madera del puente.


Se cuenta que el rescate, ya por la mañana, se demoró, debido a que por aquel entonces en el puerto de cabo de Palos no había barco a motor, y el rescate tuvo que ser realizado en pequeñas balsas de remos y vela, en condiciones muy difíciles debido a la mar picada que había provocado el desplazamiento de la carga y el hundimiento del buque. 

El frío fue el causante de la mayor parte de las víctimas, entre ellas la mujer del maquinista, que había subido a bordo a escondidas del capitán, en lo que iba a ser su primer viaje en barco, deseando visitar Barcelona.




Durante semanas estuvieron llegando a la costa naranjas como restos del naufragio del Isla Gomera, que sirvieron de alimento a aquellas gentes de la España de postguerra, y que hicieron que el naufragio pasase a ser conocido en el acervo popular como el de las naranjas, y el barco, “el naranjito”.

Buceo en Cabo de Palos: La inmersión en ” El naranjito”
El naranjito es una de las inmersiones estrellas de Cabo de Palos. Se encuentra a una milla del puerto, asentado sobre un fondo de arena, en posición de navegación, un poco escorado a estribor, orientado de este a oeste, a una cota que varía entre los 27 metros de la proa y los 44 de la hélice, el punto mas profundo del pecio. A pesar de su buen estado de conservación, la profundidad del pecio, las corrientes, las termoclinas y la ocasional mala visibilidad hacen que esta inmersión solo sea accesible a buceadores con el título de avanzado, dos estrellas o superior.



El descenso se realiza directamente por el cabo de fondeo hasta  la proa del barco, donde podemos continuar descendiendo por cualquiera de los dos lados hasta la zona de popa, mas profunda. 

Tras examinar la popa y las redes perdidas que los pesqueros locales han dejado de adorno en el pecio, podemos demorarnos en el interior del barco brevemente, pudiendo penetrar en la sala de máquinas, donde son visibles la caldera, el motros y las manijas y tuberías, y en las bodegas del barco, actualmente vacías, de camino de vuelta hacia la proa, deteníendonos a admirar los contraluces que se forman en la zona del antiguo puente de mando. Si el aire nos lo permite y la visibilidad es buena, conviene separarse ocho o diez metros de la proa del barco y girarse entonces para verlo perdiendose en la bruma con un verdadero barco fantasma.


Además de la espectacularidad del barco, una de las cualidades innegables del naranjito es la enorme cantidad de vida que contiene al servir de arrecife artificial. Bogas, dentones, congrios, castañuelas, mojarras y sargos, pueblan el barcosy sus alrededores, debido a su proximidad a la reserva de Islas Hormigas y a las frecuentes corrientes. Suelen ser frecuentes también los nudibranquios en la cubierta.



La inmersión en “El naranjito” no reviste especial dificultad mas allá de las derivadas de la profundidad y la visibilidad o la temperatura. Guardando las precauciones que se deben tomar en el buceo en pecios y realizando una adecuada gestión del aire, es una inmersión apasionante que resulta dificil de olvidar.



Magnífico trailer del documental realizado por Balkysub:




Fuentes:
http://www.balkysub.com/
http://activityxtreme.wordpress.com/2013/06/20/barcos-hundidos-el-naranjito/