lunes, 30 de junio de 2014

Tortugas en el Mediterráneo

Nacer acorazada para vivir en un ambiente tan exigente, dinámico y competitivo como es el océano podría parecer una buena ventaja, pero aunque esta estrategia evolutiva ha reducido el número de predadores naturales que pueden ver a las tortugas como presas, su caparazón no ha podido protegerlas de otras amenazas introducidas por el ser humano, como la contaminación o la pesca.


Nadar en un mar de redes, anzuelos, plásticos y contaminantes químicos ha acentuado el declive de muchas de sus poblaciones que también han visto disminuir un ecosistema fundamental para su supervivencia: las playas donde realizan la puesta de sus huevos.



En la Península Ibérica no existen playas de puesta para estos animales, pero nuestras aguas suelen recibir la visita de miles de ellas procedentes de la zona de reproducción del Mediterráneo Oriental, del Atlántico africano, o de zonas tan lejanas como el Caribe o las costas de Estados Unidos.



En resumen, pese a no tener playas de puesta, las aguas españolas son parte del área de distribución de todas las tortugas marinas, especialmente estas especies:

Tortuga boba (Caretta caretta)

La especie más común en nuestras aguas es la tortuga caguama o tortuga boba (Caretta caretta), que recibe su nombre por la facilidad con la que los pescadores podían capturarlas cuando éstas se encontraban en reposo, flotando en la superficie.



Desde hace varias décadas, esta especie ya no es capturada para el consumo humano en nuestro país, y de hecho es en la actualidad objeto de importantes esfuerzos de investigación y conservación en la que colaboran administración, científicos y pescadores para encontrar soluciones al problema de su captura accidental en diversas artes de pesca.



La especie es carnívora, se alimenta de moluscos, crustáceos, peces, medusas y otros pequeños y medianos animales marinos, que mastican con sus grandes y poderosas mandíbulas. Como otros quelónidos las hembras retornan a depositar sus huevos en o cerca de la misma playa donde habían eclosionado. Al contrario de otras tortugas de mar, el cortejo y el apareamiento usualmente no tienen lugar cerca de la playa de desove, haciéndose a lo largo de las rutas de migración entre caminos de alimentación y de apareamiento.



La tortuga boba es una especie migratoria, capaz de recorrer distancias considerables, y tiene un fuerte sentido de la orientación, es capaz de volver a la playa donde nació para desovar.

Tortuga laúd (Dermochelys coriacea)

Otra especie común en nuestros mares es la tortuga laúd (Dermochelys coriacea). Es la más grande de las tortugas marinas, llegando a alcanzar hasta los dos metros de longitud. Es también la más sorprendente, tanto por su peculiar aspecto como por sus perfectas adaptaciones a la vida en las profundidades.



Su caparazón es flexible y está compuesto por un mosaico óseo recubierto por una capa de "cuero" de color negro (en lugar de escamas), asemejándose más a un escarabajo gigante que a una tortuga. De forma sorprendente para un reptil, su sistema circulatorio a contracorriente le permite adaptar su temperatura corporal, por lo que su distribución a nivel planetario incluye también aguas de altas latitudes, casi prohibidas a las demás especies. Su alimento principal son las medusas; esto es también sorprendente en tanto se trata de la especie de tortuga marina de crecimiento más rápido, además de ser la mas ágil y rápida en el agua y llegando a alcanzar profundidades de más de 1000 metros.



Otras especies

Aparte de estas dos especies frecuentes, podemos encontrar ocasionalmente en aguas de la península e islas Canarias otras tres especies de las 6 descritas para la región Atlántico - Mediterránea: la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga golfina (Lepidochelys kempii).

Tortuga Verde

La tortuga verde es la segunda especie de tortuga marina más abundante en el Mediterráneo. Sus playas de puesta están restringidas al Mediterráneo oriental, y en el Atlántico a las latitudes tropicales, donde esta tortuga se ha especializado en la alimentación herbívora sobre las praderas de fanerógamas marinas, entre los 40 y 50 metros de profundidad. Las otras dos especies son tortugas más pequeñas, de alrededor de 70 cm de longitud recta del caparazón, y de hábitos tropicales, prefiriendo como hábitat de alimentación los arrecifes de coral.



Tortuga Carey

La tortuga carey es desgraciadamente conocida por el uso ornamental de su caparazón de placas imbricadas. Esta tortuga esta especialmente adaptada para encontrar alimento en los arrecifes, con su cuello largo y pico de halcón.




Tortuga Golfina

En cuanto a la tortuga golfina, su principal peculiaridad reside en su estrategia de nidificación por "arribada", que consiste en saturar a sus depredadores al anidar en oleadas de varios miles o incluso decenas de miles de tortugas a la vez, invadiendo la playa con un caos de aletazos, arena y huevos. Estos extraordinarios eventos pueden ser observados en varias playas de Centro América y principalmente en Costa Rica y México.


Video de tortugas bobas en el Mediterráneo:





Fuentes:
http://oceana.org/
http://www.tortugasmarinas.info/