Su primera -y más increíble-línea de defensa es su capacidad para esconderse estando a plena vista. Mediante la red de células pigmentarias y músculos especializados de su piel, el pulpo puede acoplarse casi instantáneamente a los colores, las formas e incluso las texturas del entorno. Tiburones, anguilas, delfines y otros depredadores pasan nadando a su lado sin ni siquiera darse cuenta de su presencia.
Como último recurso, el pulpo tiene la capacidad de desprenderse de uno de sus brazos cuando lo ha agarrado su atacante y regenerarlo más tarde sin sufrir ningún daño irreversible. Por si esto fuera poco, también tiene mandíbulas en forma de pico capaces de propinar dolorosos mordiscos y su saliva contiene un veneno que utiliza para inmovilizar a sus presas.
Fuentes:
http://nationalgeographic.es/animales/invertebrados/pulpo-comun
http://librodenotas.com/deloanimallohumanolodivino/19318/la-inteligencia-de-los-pulpos-i























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